Lesión del manguito rotador: causas, síntomas, diagnóstico y rehabilitación
Imagen de un escalador utilizada como portada del artículo sobre lesión del manguito rotador

El dolor de hombro puede tener muchas causas distintas.
Este artículo de resumen ofrece una visión más amplia de las causas frecuentes de dolor de hombro relacionadas con el deporte.

En este artículo nos centraremos en las lesiones del manguito rotador.

Una lesión del manguito rotador se refiere al daño de los músculos y tendones del manguito rotador, que cumplen una función profunda de estabilización en el hombro. Este problema puede ir desde inflamación hasta un desgarro parcial o un desgarro de espesor completo.

Algunas lesiones del manguito rotador se desarrollan de forma gradual por cargas repetidas, como ocurre en los gestos de lanzamiento. Otras se relacionan con cambios degenerativos asociados a la edad, una caída o una fuerza externa repentina. Está bien descrito que la frecuencia de los desgarros del manguito rotador aumenta con la edad[1][2].

Lo que encontrarás en este artículo
  • Qué es una lesión del manguito rotador y qué tipos existen
  • Síntomas frecuentes, puntos de autoevaluación y cuándo conviene consultar
  • El papel de la resonancia magnética, la ecografía y la radiografía en la evaluación clínica
  • Cómo se consideran el tratamiento conservador y la cirugía
  • Rehabilitación y tiempos generales de retorno al deporte

Si el desgarro es grande o la debilidad es importante, puede considerarse la cirugía. Aun así, en muchos casos se comienza con tratamiento conservador. En este artículo organizamos los puntos clave sobre la lesión del manguito rotador de forma clara y práctica.

 

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¿Qué es una lesión del manguito rotador?

Una lesión del manguito rotador es el daño de los músculos y tendones del manguito rotador, el grupo muscular profundo del hombro.

El manguito rotador está formado por cuatro músculos y sus tendones: el supraespinoso, el infraespinoso, el redondo menor y el subescapular. En conjunto, cumplen un papel importante para estabilizar el hombro mientras permiten que se mueva con suavidad.

El término “lesión del manguito rotador” suele incluir inflamación, desgarros parciales y desgarros de espesor completo alrededor de la zona de inserción tendinosa.

Por ejemplo, una persona puede presentar un desgarro parcial del supraespinoso, mientras que otra puede tener un desgarro completo que afecte tanto al supraespinoso como al infraespinoso. La estructura lesionada y el tamaño del desgarro varían de una persona a otra.

Anatomía del manguito rotador en el hombro derecho con supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular
Ilustración de los músculos del manguito rotador y sus principales estructuras en el hombro derecho

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El manguito rotador es importante no solo para mover el hombro, sino también para mantener su estabilidad. Cuando se lesiona, el problema puede aparecer no solo como dolor, sino también como debilidad o dificultad para usar el brazo.

 

Situaciones frecuentes en las que aparece una lesión del manguito rotador (causas)

En el deporte, el manguito rotador puede verse sometido a estrés por el uso repetido del hombro, como ocurre en los movimientos de lanzamiento, o por actividades de alta carga como el entrenamiento con pesas.

Fuera del ámbito deportivo, el desgaste progresivo asociado a la edad puede producir un daño gradual, y algunas personas comienzan a notar dolor incluso sin un episodio claro de lesión. Los estudios han informado que la prevalencia de desgarros del manguito rotador aumenta con la edad[1].

También pueden presentarse desgarros traumáticos del manguito rotador después de una caída, un tirón brusco o un mecanismo de lesión evidente. En particular, si después de un traumatismo aparece una incapacidad repentina para elevar el brazo, es un hallazgo que merece atención.

Persona realizando press de banca, ejercicio que genera alta carga en el hombro

 

Síntomas frecuentes de una lesión del manguito rotador

El dolor de hombro es el síntoma más frecuente. Suele hacerse más evidente al levantar el brazo, cargar algo o aplicar fuerza con el hombro.

En el deporte, el dolor puede aparecer durante el lanzamiento o el entrenamiento con pesas, cuando aumenta la carga sobre el hombro.

En la vida diaria, muchas personas tienen dificultades al cargar objetos, levantar el brazo por encima de la cabeza, vestirse o recogerse el cabello.

Cuando la inflamación es más marcada, el dolor nocturno puede convertirse en un problema importante. Si el desgarro es mayor, los síntomas pueden incluir no solo dolor, sino también debilidad evidente y dificultad para levantar el brazo.

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Si aparecen situaciones como “me duele al hacer fuerza con el hombro”, “me late o molesta por la noche” o “de pronto ya no puedo levantar bien el brazo”, una lesión del manguito rotador es una posibilidad a tener en cuenta. Si genera preocupación, tiene sentido buscar valoración médica cuanto antes.

 

Autoevaluación y cuándo conviene buscar una valoración médica

Como orientación general, una lesión del manguito rotador resulta más probable cuando persisten síntomas como los siguientes:

  • Dolor al levantar el brazo hacia un lado, o dificultad a mitad del movimiento
  • Dolor o debilidad al cargar algo pesado
  • Dolor nocturno que despierta al cambiar de posición
  • Dolor de hombro que continúa después de lanzar o entrenar

Por otro lado, se recomienda una evaluación médica más temprana en situaciones como estas:

  • No se puede levantar el brazo de forma repentina después de una caída o lesión
  • Existe una pérdida clara de fuerza
  • El dolor nocturno es intenso y afecta de forma importante la vida diaria
  • Hay hormigueo o alteraciones de la sensibilidad

 

Existen muchas otras causas posibles de dolor de hombro.

 

Pruebas que se realizan en la consulta

Por lo general, el médico evalúa el hombro mediante la exploración física y pruebas de imagen como la resonancia magnética (Figura 2) o la ecografía, para comprobar si existe una lesión del manguito rotador.

Se ha descrito que la ecografía es útil para el diagnóstico de los desgarros del manguito rotador, y la resonancia magnética también se utiliza de forma amplia. La elección de la prueba depende del contexto clínico y de la pregunta diagnóstica concreta[3][4].

En muchos casos también se utiliza una radiografía para valorar la alineación articular, los cambios óseos o la presencia de calcificaciones.

La evaluación clínica también incluye la historia del problema, la palpación y pruebas dirigidas a músculos concretos. Por ejemplo, las pruebas del supraespinoso ayudan a valorar la fuerza de elevación, las del infraespinoso la fuerza de rotación externa y las del subescapular la fuerza de rotación interna.

 

Imagen de resonancia magnética que muestra un desgarro del tendón del supraespinoso en el hombro

 

Si se diagnostica una lesión del manguito rotador (tratamiento)

En muchos casos, el tratamiento comienza con manejo conservador y rehabilitación, con el objetivo de mejorar los síntomas y la función.

Por otro lado, los desgarros grandes, la incapacidad para elevar el brazo tras un traumatismo o una debilidad marcada pueden hacer que se valore un tratamiento quirúrgico.

Las revisiones sistemáticas que comparan el tratamiento conservador con la cirugía han informado que la cirugía puede ofrecer resultados algo mejores en dolor y función, aunque la magnitud clínica de esa diferencia no siempre es grande[5][6].

En otras palabras, no se trata de una situación en la que “todo el mundo necesite cirugía de inmediato”. El tamaño del desgarro, la edad, el nivel de actividad y la intensidad de los síntomas son factores importantes, por lo que conviene comentar el plan de tratamiento con un especialista.

Como el manguito rotador es tan importante para la función del hombro, una rehabilitación adecuada es esencial tanto si el tratamiento es conservador como si es quirúrgico.

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No conviene relajarse solo porque el dolor haya bajado. El objetivo es recuperar el hombro hasta que realmente vuelva a funcionar bien.

 

Rehabilitación de la lesión del manguito rotador

En la mayoría de los casos, la rehabilitación forma parte del tratamiento conservador y busca mejorar los síntomas.

Estos tiempos son solo orientativos, por lo que la progresión debe adaptarse a la evolución del dolor y a cómo va recuperándose la fuerza.

Puntos clave de la rehabilitación
★ Fase inflamatoria e inicio de la rehabilitación
✅ Reducir la inflamación
✅ Mejorar la alineación y el control del hombro
✅ Mejorar la postura

★ Fase media de la rehabilitación
✅ Mejorar el rango de movimiento del hombro
✅ Fortalecer el manguito rotador
✅ Revisar gestos deportivos ligeros

★ Fase final de la rehabilitación
✅ Iniciar movimientos específicos del deporte
✅ Mantener una buena postura y seguir mejorando movilidad y fuerza

Fase inflamatoria e inicio de la rehabilitación (cuando el dolor es intenso y usar el hombro todavía molesta, alrededor de 3 semanas)

Fase inflamatoria e inicio de la rehabilitación (cuando el dolor es intenso y usar el hombro todavía molesta, alrededor de 3 semanas)
• Aplicación de hielo
• Mejorar la movilidad de la parte alta de la espalda y de la escápula (por ejemplo, estiramientos con una pelota colocada debajo de la parte alta de la espalda)
• Trabajar la postura (por ejemplo, ejercicios de apertura torácica y conciencia postural en la vida diaria)
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Cuando el dolor es intenso al usar el hombro, no conviene forzar demasiado. Primero suele ser más importante bajar el dolor. En muchos casos, la carga puede aumentarse poco a poco a lo largo de las semanas siguientes, aunque la recuperación varía de una persona a otra.

 

Fase media de la rehabilitación (cuando el dolor al hacer fuerza empieza a reducirse, unas 3 semanas después de comenzar el trabajo del manguito rotador)

Fase media de la rehabilitación (cuando el dolor al hacer fuerza empieza a reducirse, unas 3 semanas después de comenzar el trabajo del manguito rotador)
• Relajar suavemente la musculatura alrededor del hombro (por ejemplo, masaje con pelota en la zona de la escápula y el hombro)
• Estirar el hombro dentro de un rango sin dolor
• Fortalecer el manguito rotador (por ejemplo, con bandas elásticas)
• Revisar la forma de los movimientos específicos del deporte (por ejemplo, lanzamiento en sombra)
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Esta es la fase en la que suele comenzar el fortalecimiento del manguito rotador. La técnica importa mucho, por lo que conviene hacer los ejercicios con cuidado y dentro de un rango que no aumente el dolor.

 

Fase final de la rehabilitación (cuando el dolor ha desaparecido y han pasado unas 3 semanas desde el inicio del fortalecimiento del manguito rotador)

Fase final de la rehabilitación (cuando el dolor ha desaparecido y han pasado unas 3 semanas desde el inicio del fortalecimiento del manguito rotador)
• Progresar en el fortalecimiento del hombro (por ejemplo, ejercicios con apoyo de manos en el suelo y trabajo con pesas)
• Retomar de forma gradual la actividad deportiva, prestando atención a la técnica
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Después de volver a la actividad deportiva, conviene seguir controlando con regularidad si aparece dolor, rigidez o sensación de debilidad en el hombro.

 

Retorno al deporte: tiempo general de recuperación

El momento de volver al deporte depende del tamaño del desgarro, del dolor residual, de la fuerza y de las exigencias de cada disciplina deportiva.

En relación con el retorno al deporte después de una cirugía, las revisiones sistemáticas han informado un rango bastante amplio, aproximadamente entre 4,8 y 14 meses, o alrededor de 6 a 7 meses de media. En los deportes por encima de la cabeza y en niveles competitivos más altos, volver al mismo nivel puede ser menos probable[7][8][9].

Incluso con tratamiento conservador, es importante regresar paso a paso, comprobando no solo si el dolor ha mejorado, sino también el rango de movimiento, la fuerza del manguito rotador, el control escapular y la calidad del gesto específico del deporte.

 

Preguntas frecuentes

P1. ¿Una lesión del manguito rotador puede curarse sola?

El dolor puede disminuir y la vida diaria puede hacerse más llevadera, pero el desgarro en sí no siempre vuelve a la normalidad por sí solo. La decisión entre tratamiento conservador y cirugía debe basarse en la intensidad de los síntomas y en los objetivos de vida diaria o de práctica deportiva.

P2. ¿Qué es mejor, la resonancia magnética o la ecografía?

Ambas tienen ventajas. La ecografía es práctica y puede ser muy útil, mientras que la resonancia magnética suele ayudar más a comprender el tamaño del desgarro y el estado de los tejidos cercanos. La elección depende del centro y del objetivo clínico[3][4].

P3. ¿Todo el mundo necesita cirugía?

No. Muchas personas mejoran con tratamiento conservador. La cirugía suele considerarse en función del tamaño del desgarro, los síntomas, la edad y el nivel de actividad[5][6].

P4. ¿Qué significa tener dolor nocturno?

El dolor nocturno puede aparecer cuando la inflamación está más activa. Si es lo bastante intenso como para alterar el sueño, o si durante el día también hay síntomas importantes, conviene consultar con un profesional sanitario con mayor rapidez.

P5. ¿Cuándo conviene empezar el fortalecimiento?

Cuando el dolor es intenso, no conviene forzarlo. El fortalecimiento suele iniciarse de manera progresiva una vez que los síntomas empiezan a bajar, prestando mucha atención a la técnica. Como el momento adecuado varía entre personas, la carga debe reducirse si el dolor aumenta.

 

Resumen

Hasta aquí hemos revisado las ideas básicas sobre la lesión del manguito rotador y el proceso general de rehabilitación.

Una lesión del manguito rotador puede afectar no solo al dolor, sino también a la fuerza y al rendimiento deportivo.

Aun así, no todos los casos van directamente a cirugía. Muchas personas mejoran con tratamiento conservador. La mejor estrategia depende del tamaño del desgarro, de los síntomas y del nivel de vida diaria o de deporte al que se quiera volver, por lo que merece la pena comentar el plan con un especialista.

Referencias

[1]May T et al. Rotator Cuff Injury. StatPearls. 2023. PubMed ID: 31613444

[2]Doiron-Cadrin P et al. Shoulder Rotator Cuff Disorders: A Systematic Review of Clinical Practice Guidelines to Inform Rehabilitation Physical Therapy Practice. J Orthop Sports Phys Ther. 2020;50(3):112-121. PubMed ID: 32007452

[3]Liang W et al. Diagnostic performance of ultrasound for rotator cuff tears: a systematic review and meta-analysis. Med Ultrason. 2020;22(2):197-202. PubMed ID: 32190853

[4]Liu F et al. Detecting Rotator Cuff Tears: A Network Meta-analysis of 144 Diagnostic Studies. Clin Orthop Relat Res. 2021;479(2):313-330. PubMed ID: 32076627

[5]Brindisino F et al. Rotator cuff repair vs. nonoperative treatment: a systematic review with meta-analysis. J Shoulder Elbow Surg. 2021;30(11):2648-2659. PubMed ID: 34020002

[6]Seida JC et al. Systematic review: nonoperative and operative treatments for rotator cuff tears. Ann Intern Med. 2010;153(4):246-255. PubMed ID: 20621893

[7]Alben MG et al. Return to Sport after Arthroscopic Rotator Cuff Repair of Full-Thickness Tears in Athletes: A Scoping Review. Orthop J Sports Med. 2023;11(2):23259671221150028. PubMed ID: 36853904

[8]Klouche S et al. Return to Sport After Rotator Cuff Tear Repair: A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Sports Med. 2016;44(7):1877-1887. PubMed ID: 26316611

[9]Kholinne E et al. Return to physical activities after arthroscopic rotator cuff repair: a systematic review and meta-analysis. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2023;31(7):2748-2758. PubMed ID: 36792854

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