
En el ámbito del deporte y el fitness se utilizan numerosos métodos de entrenamiento, como el entrenamiento de fuerza, el HIIT o la pliometría. Sin embargo, no es raro conocer el nombre de un método sin tener claro qué tipo de capacidad física está diseñado para mejorar.
En este artículo se organizan las bases científicas de los principales métodos de entrenamiento y se explican de forma sencilla sus características más importantes.
El objetivo es ofrecer una base de conocimientos que ayude a seleccionar métodos de entrenamiento acordes con cada propósito específico.
Un método de entrenamiento se refiere a un enfoque estructurado del ejercicio, diseñado para mejorar una capacidad física concreta.
目次
- 1 Fundamentos de los métodos de entrenamiento: factores clave que influyen en los resultados
- 2 Resumen de los métodos de entrenamiento más utilizados: características y efectos principales
- 3 Aspectos a considerar al seleccionar métodos de entrenamiento: diferencias individuales y del deporte
- 4 Cuándo consultar con un profesional: señales de alerta
- 5 Preguntas frecuentes (FAQ)
- 6 Resumen: empezar por el objetivo del entrenamiento
- 7 Referencias
Fundamentos de los métodos de entrenamiento: factores clave que influyen en los resultados
Los resultados del entrenamiento no dependen únicamente de qué método se utiliza, sino también de la combinación de intensidad, volumen, frecuencia y recuperación[1].
Incluso aplicando el mismo método, las respuestas pueden variar según las exigencias del deporte, la edad o el historial de lesiones. Por ello, no existe un enfoque único que funcione de la misma manera para todas las personas.
Definir claramente la capacidad física que se desea mejorar (fuerza, resistencia, velocidad, etc.)
Considerar los movimientos específicos del deporte y la etapa de desarrollo
Evitar continuar el entrenamiento cuando hay dolor o molestias persistentes
Resumen de los métodos de entrenamiento más utilizados: características y efectos principales
En esta sección se resumen los métodos de entrenamiento más empleados en la práctica.
En el futuro se añadirán artículos individuales con explicaciones más detalladas de cada método.
Entrenamiento de fuerza y potencia
Estos métodos se utilizan habitualmente cuando el objetivo es mejorar la hipertrofia muscular, la fuerza máxima o la potencia explosiva.
- Entrenamiento de fuerza (entrenamiento de resistencia): utiliza cargas externas para aumentar la fuerza y la masa muscular[2]
- Entrenamiento pliométrico: aprovecha el ciclo de estiramiento-acortamiento para mejorar la potencia explosiva y la capacidad de salto[3]

Entrenamiento de resistencia y capacidad cardiovascular
Estos métodos se emplean principalmente para mejorar la condición cardiorrespiratoria y la capacidad metabólica.
- Entrenamiento aeróbico: se realiza a intensidades bajas o moderadas durante periodos prolongados, con el objetivo de mejorar la resistencia cardiovascular
- Entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT): alterna periodos cortos de ejercicio de alta intensidad con fases de recuperación, y se asocia con mejoras en la función cardiovascular y metabólica[4]
- Entrenamiento en hipoxia: se lleva a cabo en entornos con menor disponibilidad de oxígeno y, en determinados contextos, se ha informado que puede contribuir a mejorar el rendimiento de resistencia

Entrenamiento neuromuscular y de control del movimiento
- Entrenamiento del equilibrio: tiene como objetivo mejorar el control postural y la estabilidad del movimiento, y se utiliza con frecuencia en la prevención de lesiones[5]
- Entrenamiento de coordinación: mejora el control motor mediante tareas de movimiento complejas
- Entrenamiento de sprint: entrenamiento de carrera de alta intensidad orientado a mejorar la velocidad máxima y la capacidad de aceleración

Aspectos a considerar al seleccionar métodos de entrenamiento: diferencias individuales y del deporte
Incluso utilizando el mismo método de entrenamiento, los efectos y los posibles riesgos varían en función de la persona y del deporte practicado.
Se requiere especial atención en el caso de deportistas en etapa de desarrollo y de personas que ya presentan dolor o molestias[2].
- Deportistas en desarrollo: suele evitarse un exceso de entrenamiento de alta intensidad
- Fase de retorno al deporte: se da prioridad a la calidad del movimiento, no solo a la fuerza
- Exigencias del deporte: considerar si predominan saltos, resistencia, velocidad o cargas repetidas
Cuándo consultar con un profesional: señales de alerta
Si se presentan los siguientes síntomas, no se recomienda continuar entrenando sin una evaluación adecuada. En estos casos, suele ser aconsejable consultar con un profesional sanitario o un especialista cualificado.
- Dolor persistente o intenso durante o después del ejercicio
- Hinchazón o sensación de calor que no mejora con el reposo
- Descenso repentino y notable del rendimiento
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es recomendable cambiar el método de entrenamiento en cada sesión?
Aunque la variación del estímulo es importante, cambiar los métodos con demasiada frecuencia puede dificultar la adaptación. En muchos casos, se recomienda mantener un mismo enfoque de entrenamiento durante un cierto periodo[1].
¿El HIIT es efectivo para todas las personas?
El HIIT se considera eficiente en términos de tiempo, pero puede suponer una carga elevada dependiendo del nivel físico y del historial médico. Por ello, es importante una introducción progresiva e individualizada[4].
Resumen: empezar por el objetivo del entrenamiento
Ningún método de entrenamiento es eficaz en todas las situaciones. La elección del método debe partir de la pregunta: “¿Qué capacidad física se desea mejorar?”.
La integración de la evidencia científica con el contexto individual permite tomar decisiones de entrenamiento más seguras y eficaces.